



No todo es color de rosa. Cuba es hoy una contradicción como lo fue siempre. En la época de la tacita de oro al decir de muchos exiliados de la nostalgia
de Miami, habia el Miramar Yacht Club y el barrio de mendigos de llega y pon o los solares (cuarterías) donde vivían los desahuciados de la fortuna: "esos que nadie menciona y nadie se preocupa por".La Habana vieja tiene sus
calles con edificios al borde del patíbulo, media lengua fuera, y los ladrillos "esparramaos" por doquier.

El Vedado no se queda atrás. Contraste entre los Meliá "cinco estrellas" que no tienen nada que envidiarle a los Hilton (Visité el Meliá Cohiba en Paseo y Malecón y la verdad apetecía a quedarse en él), y casas como la de la foto, que daba los últimos resoplos de vida.
Yo nací en la Calle Reina frente a la Iglesia (Reina y Belascoain, mis padres, ambos nacieron en Cuba. Mis cuatro abuelos nacieron en Cuba. De mis 8 bisabuelos uno solo nació en España). Soy más cubano que las sucias aguas del río Almendares, o del Quibú.
Oh, el Vedado. Mi amigo Everado, fallecido ya, uno más en la silente estadística de los suicidas en Cuba, hablaba siempre de Intramuros versus Extramuros. La crueldad del
chiste era que Miramar, el Vedado y Varadero estaban en Intramuros. El resto de la isla, era Extramuros: el subdesarrollo galopante que muchos cubanos niegan. El Vedado.Aquí el contraste es aterrador: nuevos hoteles de lujo, junto a las "prostituidas"reliquias de los años 50. Solamente
el Hotel Nacional mantiene su erguida postura de vieja matrona, renovada, pintorreteada, recosida.Aquellos que navegan en la "Nouvelle Economie"del dólar ostengan el resplendor de sus casonas alegres, mientras que los
soslayados a la decadente economía del Pesito Cubano ven las goteras y las paredes desencaladas crujir de tristeza.

Sede de tantos acontecimientos en la vida de los "vedatinos": el Hotel
Colina, renovado y parte integrante de la Nouvelle Economie. Los llamados "paladares" como el de la Alliance Française en 17 y 6 en el Vedado, constituyen el germen del nuevo capitalismo que como en Rusia dará al traste con el LLamado
"socialismo cubano". Europa del Este se convirtió al capitalismo no por Embargos o Prohibiciones tontas que nadie cumple. Conversando sin la cámara ni el micrófono con un dueño de Paladar me informó que debe pagar $600 (dólares) mensuales en impuestos al Gobierno de Castro. ¿Cuánto hace en un día?
No lo dijo, pero observando el movimiento en una hora que estuve: pude calcular unos cien dólares al mediodía y otros cien por la noche. Si se hace un cálculo rápido, después de gastos por aceites, comestibles, etc todo comprado al gobierno, bien le deben quedar entre 2500 y 3000 dólares libres
al mes. En Cuba, ¿quién gana eso?
Frente al Hotel Riviera todavía existe La Cocinita donde se puede tomar cerveza
Bucanero y comerse una medianoche (con dólares).También había helados Nestle. Y sodas enlatadas en Holguín (Provincia de Oriente). Todo a dólar módico. Sin restricciones de entrada. Las diferencias entre los que nadan en la nueva economía del dólar,
y quienes se ahogan en la del Pesito, es visible en las CADECAs (Casa de Cambio) donde sin hacer preguntas Usted vende sus dólares al cambio oficial (29 pesos cubanos por dólar en Mayo del 2002).
A una cuadra de la calle Paseo, exactamente en las calles 11 y 2 en el Vedado, se encuentra una de las tantas tiendas donde hay que pagar en dólares. El contraste es abismal. La mayoría de los clientes gastan 3-4 dólares. Pocos consumen más de 20 dólares a la vez. Los productos más
apreciados son los paquetes de pollo congelados, las pastas y la Salsa Vita Nuova (hecha en Cuba) El ron Habana Club abunda a precios que oscilan entre US$4.00 y US$5.50.
El turismo es hoy la segunda industria de Cuba. Muy pronto será la primera, si calculamos la construcción desaforada de hoteles por toda la Isla, y la nueva tendencia a las inmobiliarias edificios de Condominios para extranjeros. La ola de turistas fluctúa. Intensa duarante la Semana Santa. Comenzó a reflujar después hasta el verano cuando se espera otra ola. La propia Cabaña es ahora un centro turístico donde el ceremonial del Cañonazo de las Nueve. El otrora famoso centro penitanciario y paredón de fusilamiento se ha convertido en un remanso pacífico donde los turistas europeos cenan, beben, y escuchan el famoso cañonazo (antigua señal del cierre de las puertas de la Murralla habanera en la época colonial.
Otra caracteristica de la Nueva Economía es la ausencia de periódicos. Los jubilados hacen cola desde horas tempranas en la madrugada para comprar todos los ejemplares del GRANMA (periódico oficial, Organo del Partido Comunista de Cuba) a cuarenta centavos cubanos cada uno para luego revenderlos a pesito. Cada cual se defiende a su manera.
No es la HAMBRUNA, que tantos ignorantes e insomnes octogenarios parlantes de las radioestaciones AM de Miami parlotean. La filosofía es come lo que encuentres, y mañana será otro día.

Quien vive, Caribe. Quien va, Universidad.
Mi Alma Mater. No lo puedo negar. Caminar por sus calles fue como volver a vivir "un rencuentro con el pasado que vuelve"(como diría Gardel).
La Biblioteca Central "Rubén Martínez Villena". La antigua Escuela de Ingienería (hoy Facultad de Física). La Plaza Cadenas. La Escalinata y el ALMA MATER.

Cuando filmaba en la Colina Universitaria, se me acercó un estudiante y me dijo: "Bienvenidos a la Universidad de la Habana. De dónde son, de México". Cuando le respondí: "Yo me gradué de la Universidad hace muchos años". Se fue corriendo. Moraleja: Los jóvenes cubanos pueden hablar con los turistas, no con los gusanos de Miami.
Una Calle en la vecina Ciudad de Marianao. Camino a Tropicana, el famoso cabaret.
Ministerio de Comunicaciones. El Correos Central de la Habana, en la Avenida de Boyeros, frente a la Biblioteca Nacional.
Fotos y más Fotos. Para los que ya no se recuerdan del país donde nacieron.
Calle O y 25. El edificio verde es donde está el Museo de Abel Santamaría. (Antes era el Edificio del Retiro Odontólogico). Está ubicado frente al Hotel Vedado. A dos cuadras de la Rampa. Exactamente del Cine La Rampa. Por la calle O se llega caminando al Restaurant Monseigneur y al Hotel Nacional.
