JULIAN DEL CASAL

Ciudad de la Habana, 11 de noviembre de 1863-21 de octubre de 1893.


SONETOS




En 1963, el Consejo Nacional de Cultura publicó las obras completas de Julián del Casal en cuatro tomos (uno de Poesía y tres de Prosas). Ese fue mi primer contacto con la obra literaria y la discutida figura del poeta modernista. Mi primera impresión de adolescente perteneciente a la denominada "generación Puente" (los que eramos adolescentes cuando Fidel Castro asumió el poder en Cuba) fue de sorpresa y entusiasmo. Sorpresa por descubrir tal joya escondida entre nuestro acervo cultural. Alegría en tanto el pesimismo del poeta-cronista social ya nos marcaba la visión que al correr de los años conformaría la "patria infeliz en que he nacido". Mi visión de ser parte de un mundo subdesarrollado que en mi niñez - en la bimillonaria capital de la isla - los adultos escondían bajo el eufemismo de la "tacita de oro". Casal me enseñó que Cuba ni era de oro, ni lo sería nunca. Algunos de mis antiguos compañeros de la Universidad de La Habana seguro censurarán estas líneas al igual que muchos de los exiliados de Miami. Pero Cuba siempre fue eso: una isla subdesarrollada monoproductora de azúcar donde una minoría "la sacarocracia" vivió opulentamente de forma parecida a como hoy lo hacen miembros de la Nomenclatura Cubana.

Este homenaje al poeta va entretejido de mis comentarios personales. La Constitución de los Estados Unidos de donde soy ciudadano me otorga ese inalienable derecho de "poder hablar mierda hasta por los codos". El siguiente soneto fue escrito en 1889 cuando el poeta visitaba España:

EN EL MAR

Abierta al viento la turgente vela

y las rojas banderas desplegadas,

cruza el barco las ondas azuladas,

dejando atrás fosforescente estela.



El sol, como lumínica rodela,

aparece entre nubes nacaradas,

y el pez, bajo las ondas sosegadas,

como flecha de plata raudo vuela.



¿Volveré? ¡Quién lo sabe! Me acompaña

por el largo sendero recorrido

la muda soledad del frío polo.



¿Qué me importa vivir en tierra extraña

o en la patria infeliz en que he nacido

si en cualquier parte he de encontrarme solo?


Por supuesto que enseguida me convertí al Casalismo como un mecanismo de defensa para enfrentrar las cotidianas frustraciones de vivir dentro de Cuba y fuera de ella. Basta ya de mis divagaciones (estuve a punto de decir halucinaciones). En el mismo espíritu derrotista, nihilista, posiblemente caracterítico de la depresión endógena que el poeta sufrió toda su vida se encuentra el soneto dedicado a José Maceo (un personaje histórico lleno de defectos pero que los cubanos idolatran sin querer admitir que su "estupidez rallana en lo inadmisible" fue la causa directa de la muerte en acción de nuestro Apóstol, ese otro habanero de cepa, José Martí):

A UN HEROE

Como galeón de izadas banderolas

que arrastra de la mar por los eriales

su vientre hinchado de oro y corales,

con rumbo hacia las playas españolas,



y, al arrojar el áncora en las olas

del puerto ansiado, ve plagas mortales

despoblar los vetustos arrabales,

vacío el muelle y las orillas solas;



así al tornar de costas extranjeras,

cargado de magnánimas quimeras,

a enardecer tus compañeros bravos,



hallas sólo que luchan sin decoro

espíritus famélicos de oro

imperando entre míseros esclavos.

Ese es el Casal que conocí en mi juventud cuando más necesitaba creer en héroes. El "vacío profundo de mi alma" Casaliano me ha acompañado en este deambular "inmaduro" (al decir de mi fianceé, toda una doctora en Sicología Clínica) por los cincuenta años de adolescente perpetuo:


TRISTISSIMA NOX

Noche de soledad. Rumor confuso

hace el viento surgir de la arboleda,

donde su red de transparente seda

grisácea araña entre las hojas puso.



Del horizonte hasta el confín difuso

la onda marina sollozando rueda

y con su forma insólita, remeda

tritón cansado ante el cerebro iluso.



Mientras del sueño bajo el firme amparo

todo yace dormido en la penumbra,

sólo mi pensamiento vela en calma,



como la llama de escondido faro

que con sus rayos fúlgidos alumbra

el vacío profundo de mi alma


La doctora Esperanza Figueroa describe el anterior soneto como:Soneto auditivo que describe el silencio sin mencionarlo. Un silencio de ciudad pequeña, dormida en la noche clara frente al mar. La ciudad de La Habana, protegida por el viejo faro, cuya luz mecida por el aire corría sobre las paredes húmedas, marcadas por un salitre blanco y esponjoso, mientras el susurro del mar rompía el silencio de los patios. Romántica la "viejuca". Lo que me llama la atención es el epíteto de "ciudad pequeña" cuyo espíritu provinciano, limitado, aún caracteriza a una gran mayoría de los cubanos (dentro y fuera de la Isla) y que mis amigos norteamericanos me recuerdan a menudo. Ya no divagues más me dice el crítico interior que todos llevamos escondidos enrezado entre nuestras neuronas. En 1891, Casal escribió el siguiente soneto, uno de los más llenos de lirismo en especie de confesión llena de incomprensión y queja escondida.

FLOR DE CIENO

Yo soy como una choza solitaria

que el viento huracanado desmorona

y en cuyas piedras húmedas entona

hosco buho su endecha funeraria.



Por fuera sólo es urna cineraria

sin inscripción, ni fecha, ni corona;

mas dentro, donde el cieno se amontona,

abre sus hojas fresca pasionaria.



Huyen los hombres al oír el canto

del buho que en la atmósfera se pierde

y sin que sepan reprimir su espanto.



no ven que como planta siempre verde,

entre el negro raudal de mi amargura

guarda mi corazón su esencia pura.



La esencia ingenua, aquí en la tierra por antonomasia del CINISMO la denominamos NAIVETE. Palabreja francesa que significa haber perdido contacto con la realidad objetiva y ser un "tonto de capirote" al desear la felicidad y el bienestar para toda la humanidad. En inglés yo diría "Does anyone cares?". El siguiente soneto es de "gran importancia para la historia del Modernismo" acota la doctora Esperanza Figueroa (en: Julián del Casal. Poesías Completas y pequeños poemas en prosa en orden cronológico. Ediciones Universal, Miami, Florida, Estados Unidos, 1993):


MIS AMORES

Amo el bronce, el cristal, las porcelanas,

las vidrieras de múltiples colores,

los tapices pintados de oro y flores

y las brillantes lunas venecianas.



Amo tambén las bellas castellanas,

la canción de los viejos trovadores,

los árabes corceles voladores,

las flébiles baladas alemanas,



el rico piano de marfil sonoro,

el sonido del cuerno en la espesura,

del pebetero la fragante esencia,



y el lecho de marfil, sándalo y oro,

en que deja la virgen hermosura

la ensangrentada flor de su inocencia.



Por supuesto que hay muchos otros poemas de Casal hermosos, tristes, melancólicos y desesperados. Su desgracia fue vivir en tierra colonizada con un espíritu amante de lo bello y lo sublime. A continuación una relación de otros poemas de Casal que pueden ser leídos en la Internet. La selección es estrictamente personal, subjetiva, obedece a mis gustos y carece de implicaciones estéticas, ni consideraciones éticas. Disfrútenlos como lo hago yo ahora copiándolos!!!!

NOTA FINAL Bajo los efectos de la narcotizante influencia del segundo movimiento de la 7ma de Beethoven recorro la página para atreverme a exponer estas incautas ideas (ya veo a los sesudos meneando la cabeza en signo de rechazo). La literatura cubana anterior al Modernismo fue escrita por elementos relacionados con la "sacarocracia" criolla o con los peninsulares representantes del régimen colonial. (Plácido constituye la excepción). Ya sé que a muchos de los exiliados no les gusta la ciencia de la Sociología del Arte pues lo reduce a meras consecuencias de las leyes de la oferta y la demanda, pero la realidad existe "a pesar de nosotros mismos" y no podemos negarla. (Vivo de tratar con neuróticos y sicóticos quienes viven en su propia irrealidad). Con Casal y Martí comienza lo que YO, LESLIE BRYON, denomino la democratización de la literatura en Cuba. En los temas , en los autores, en la visión de la finalidad estética. Es el comienzo de la era de conocer a Cuba no desde el folclorismo barato del Espejo de Paciencia (por nombrar algo) si no desde las raíces de la diversidad que compone la nacionalidad cubana: ni española, ni africana, ni india, sino todo a la vez en un mestizaje poco reconocido.Vale

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